Kingsman: Servicio secreto (2014)



Kingsman: Servicio secreto es una película inglesa de acción dirigida por Matthew Vaughn.



Nuevamente el señor Vaugh adapta a la gran pantalla un cómic de Mark Millar tras Kick Ass: listo para machacar y como en aquella película colabora con Jane Goldman en la escritura del guion.

¿Quién no ha visto alguna película de espías? Las hay a montones desde James Bond a XXX pasando por Jaime Bonet o Bruce Linito, James Bourne o El agente de la CIPOL (que curiosamente tendrá versión cinematográfica y en España la distribuidora no debe saber que se titula así). Casi, repito casi, todas son entretenidas. 


Un par de cosillas sobre el rodaje. Colin Firth entrenó duramente durante seis meses y acabó realizando el 80% de sus escenas de acción. En un principio el villano interpretado por Jackson no iba a cecear, pero el actor hizo su primera toma ceceando, el enfado del director desapareció al enterarse que Samuel de joven ceceaba, pero que venció el deje. La primera escena que se rodó fue la de la habitación inundándose, esa escena pudo acabar mal ya que un error hizo que el agua comenzase a salir a borbotones, el miedo de los actores era real. 

La película se ha estrenado en Gran Bretaña con muchos cortes ya que iba a ser calificada como +18 y eso hubiese supuesto grandes problemas económicos, por eso el distribuidor pidió consejos a la agencia censora inglesa y recortó para dejarla a su gusto antes del estreno consiguiendo una clasificación +15.



Comienza la película en una misión en Oriente Medio. Cuatro agentes interrogan a un prisionero islamista, este lleva una bomba escondida y para salvar a sus compañeros uno de los agentes, en prácticas, se lanza sobre él. Después volvemos a Inglaterra donde Harry (Colin Firth), uno de los agentes, habla con la viuda y le da una chapa con un número de teléfono. Ella lo rehusa, pero Harry se lo da al hijo pequeño.



Pasan los años y aparecemos en Argentina, en una cabañita perdida. En su interior se encuentra retenido el profesor Arnold (Mark Hamill), un espía viene para rescatarle y cuando todo parece haber terminado entra en escena Gazelle (Sofia Boutella), que se le carga en un abrir y cerrar de ojos y una vez hecho abre la puerta para presentarnos al malo, Valentine (Samuel L. Jackson). 

Volvemos a Inglaterra y conocemos la agencia Kingsman, una agencia de espías privada (no como James Bond y otros agentes que viven de nuestro dinero :P) que se dedica a salvar a su país desde hace bastante tiempo. Los agentes se consideran caballeros y llevan los apodos de los de la mesa redonda. Su director es Arthur (Michael Caine) y el segundo a bordo es Merlín (Mark Strong)  La agencia decide buscar un sustituto al agente muerto. Para ello cada caballero deberá proponer a un aprendiz. Harry presentará como aprendiz al niño del principio ya crecido, su nombre Gary, aunque todos le llaman «Eggsy» (Taron Egerton), un joven que ha sido militar y ha estado en la guerra, pero volvió para estar con su madre.



Las pruebas de los aspirantes a agente se entremezclaran con las acciones del malvado Valentine, que ha creado una tarjeta con la que todo el mundo tendrá acceso a internet y llamadas gratis y con la investigación. Y tras una serie de giros argumentales nuestro joven héroe salvará al mundo, como habréis supuesto, y recibirá una curiosa recompensa de parte de la princesa Tilde (Hanna Alström), representante de la familia real sueca.



La verdad es que me ha gustado mucho. Como dije al principio se parece mucho a otras películas, pero no importa cuando se lleva bien el argumento. La diferencia quizá es la violencia que hay en algunas escenas. Aprovecho para decir que no es una película para críos. Creo que he comentado alguna vez que hay películas a las que no conviene llevar a críos, que si se tiene ganas de verla lo mejor es dejarlos con los abuelos o con los tíos, conté antes que en Inglaterra consiguió la clasificación +15, con menos de esa edad no pueden verla. El otro día en la sala me sorprendió mucho que hubiera padres con críos de entre 10 y 12 años, puede que pensaran (como yo) que sería otra película más de espías, pero a la hora de las escenas fuertes escuchar a los críos era algo curioso. Es una buena película, pero no llevéis a los pequeños a verla.

Las escenas de acción están muy bien hechas, son muy emocionantes.

Los actores están muy bien. Destaco a los malos, Jackson y Boutella, y a los buenos, Firth y Stong.

El doblaje es realmente bueno. 

De la música se encargan Henry Jackman y Matthew Margeson y lo hacen muy bien. Tiene un aire «jamesbondiano».



NOTA 7,9412206 DE 10


Buena película para ir a ver al cine si queréis pasar un buen rato.

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