Una pandilla alucinante (1987)



Una pandilla alucinante es una película estadounidense de aventuras dirigida por Fred Dekker.


Usted sabe a quién llamar cuando tiene fantasmas, pero ¿a quién llama usted cuando tiene monstruos?



En los ochenta se pusieron de moda las películas en las que salieran críos. Una audiencia a la que había que tratar con una cierta inteligencia, no como ahora, algunas eran buenas otras malas. Esta de la que os estoy hablando es de las buenas y además este año se cumple el cuarto de siglo de su estreno en España.



Comienza la película contándonos que tiempo atrás se intentó acabar con Drácula (Duncan Regehr) y su gente, pero algo salió mal, se abrió un portal ínter dimensional y los buenos fueron los que pasaron dentro, y sólo se podrá volver a acabar con el conde pasado un siglo.



Estamos en el presente y vemos que Drácula ataca a los pilotos de un avión mientras sobrevuelan el pueblo de nuestros protagonistas. Entonces les conocemos, son un grupo de chavalillos a los que les gustan las películas de terror y que se hacen llamar «la pandilla del monstruo» cuyos miembros son: Sean (Andre Gower), Patrick (Robby Kiger), Horace (Brent Chalem) al que llaman cebao, un crío pequeñín y el matón del instituto que se une, no sé por qué, llamado Rudy (Ryan Lambert).


Esa misma noche Drácula se reúne con sus compañeros; la momia, el hombre lobo y el monstruo del pantano para sacar de una caja al monstruo de Frankenstein. ¿Por qué están en ese pueblo? Porque hay escondida en una casa una joya que podrá acabar con ellos. 



Drácula encarga al monstruo de Frankestein encontrarla, pero en vez de hallar la joya encuentra a Phoebe (Ashley Bank), la hermana pequeña de Sean. Se lo presenta a la «pandilla del monstruo» y aunque al principio se asustan acaban haciéndose amigos. Gracias a un libro antiguo y a la ayuda de un anciano al que en el pueblo conocen como el ogro alemán (Leonard Cimino) el grupo descubre el plan del vampiro y tratan de que no se haga realidad al mismo tiempo que los monstruos tratan de hacer todo lo contrario. Una gran lucha se forma en la plaza del pueblo, en la que uno a uno irán cayendo los malos. Ceba... Horace, se convierte en un héroe.



Pero Drácula no se da por vencido y coge a Phoebe como rehén. Aunque el monstruo de Frankestein la salva atacando a su amo. Se abre el portal y esta vez si consiguen que el malvado entre dentro. Cuando todo está resuelto aparece el ejército y nuestros protagonistas les dicen que ellos lo han resuelto todo.



Es muy entretenida. Ochenteña típica, grupo de críos, entre los que hay uno gordito, que tienen una aventura y todo les sale bien. Con esta película aprendimos qué significaba ser virgen. Gran oportunidad para ver a cinco de los monstruos clásicos en la misma pantalla. 

Fue un éxito y se está pensando en hacer una nueva versión... Por favor, que no la hagan. En casi todas las películas de los 70, 80 de las que se quieren hacer nuevas versiones hay mucho metraje que no fue incluido porque en aquella época se llevaba la norma de los 90 minutos. ¿Por qué no incluyen ese metraje, limpian un poco la imagen, mejoran el sonido, etc. y vuelven a estrenar la película que tanto nos gustó? Les saldría más barato. Un estilo a lo que hacía George Lucas, pero sin ser tan cansino... con una vez bastará.

Curiosidades:

El comienzo que estaba escrito era más espectacular aún, con un zepelín y cientos de hombres a caballo llegando al castillo del conde, pero si se hubiese rodado se hubiera comido todo el presupuesto. 


Hay 13 minutos rodados que no se incluyeron por la norma de los 90 minutos. A Liam Neeson se le pagó por un papel que no llegó a interpretar.

La escena en la que Drácula eleva a la niña se hizo en una sola toma ya que la cría se asustó al verle los ojos rojos y los colmillos, el grito y la cara de susto que se ven son reales.

En el 2006 la revista «Wizard» elaboró un listado con los cien mejores malos. Drácula aparecía en la trigésima posición, pero no el Drácula de Bela Lugosi, Christopher Lee o Narciso Ibáñez Menta, el mejor fue el interpretado en esta película.



Los actores lo hacen muy bien.

Los efectos especiales y de maquillaje son realmente buenos. Este artículo, en inglés desgraciadamente, es curiosillo.

El doblaje es muy bueno. La voz de Felipe Peña, que interpreta al ogro alemán, es una maravilla.

En la banda sonora tenemos a Bruce Broughton, un fiera que últimamente no se prodiga mucho. 




NOTA 9,120981236 DE 10

Peliculón para ver en familia. Recomendada para todas las edades. 



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