Prometheus (2012)



Prometheus es una película useña de ciencia ficción dirigida por Ridley Scott.



Iba con miedo al cine para verla. Prometheus había creado mucha expectación desde que se supo que iba a realizarse y hay cientos por no decir miles de foros y páginas que especulaban. Primero decían que si iba a ser una precuela de Alien, luego que no, luego que algo habría... Y al estrenarse también leí cientos de cosas, que si era filosófica, que si no era de sustos, que si patatín que si patatán. El caso es que ayer la vi y no ha estado mal.  Tiene alguna que otra inconsistencia que ya os contaré. 

Las fotos las he cogido de la página oficial, muchas gracias.

Para empezar quiero decir que Charlize Teron debe tener una cláusula especial en la que ponga que en las películas no debe haber nadie más guapa que ella, porque tanto en Blancanieves como en esta es la única que merece la pena.

Comienza la película en un paisaje espectacular, Islandia, acompañado de una música muy bonita, que recuerda un poco al tema de Star treck. Vemos que un ser grande con apariencia humana se toma algo y se muere descomponiéndose. Mientras, sobre él, una enorme nave espacial sale de la tierra.


Pasan muuuuuuuuuuuuuuchos años, todos estos o más, y vemos a un grupo de investigadores que han encontrado en una cueva unos dibujos antiquísimos en los que una figura señala unos puntos en el cielo. Ella se llama Elizabeth (Noomi Rapace). 

Pasamos a un par de años después de el descubrimiento y vemos una nave surcar el espacio sideral. David (Michael Fassbender) la recorre y hace lo que quiere en ella a modo de vigilante, es un poco cotilla porque observa lo que los criogenizados ven mientras duermen y le gusta el cine clásico en especial Lawrence de Arabia. 


Llegan a la órbita de un planeta y la nave saca del sueño a Meredith (Charlize Theron), que es la dueña de todo y ordena a David que descongele a los demas. Elizabeth lo pasa mal al volver a la realidad. Charlie (Logan Marshall-Green), su novio, sin embargo lo hace como el resto, de una manera más normal. Reúnen a todo el grupo en el polideportivo de la nave y les cuentan qué hacen ahí. Resulta que Elizabeth y Charlie descubrieron que en muchas partes de la Tierra había dibujos de figuras señalando al cielo, y ella cree que esas representaciones son una invitación a ir a conocer a quienes ella, nuevamente, piensa que son nuestros creadores y a los que ha puesto por nombre ingenieros, todo esto lo cuentan tras una aparición holográfica del financiador de la expedición Peter Weyland (Guy Pearce), es un momento muy cutre porque maquillar a un actor joven para hacer de viejo es una chorrada, punto.

La nave desciende al planeta y encuentran una pista, Charlie dice «Dios no hace lineas rectas», siguen esas lineas y llegan a una zona con montículos. Algunos bajan a investigar, otros como el capitán Janek (Idris Elba), Meredith y demás se quedan para ver lo que ocurre desde la nave.


Al llegar a uno de los montículos descubren que hay oxígeno en su interior y se quitan los cascos. Uno de ellos, Fifield (Sean Harris) es un geólogo que teóricamente se encarga de hacer mapas con lo que llama sus cachorros, lo menciono porque curiosamente es el que se pierde al intentar salir de los montículos. En el interior David va descifrando los escritos que hay por las paredes y llegan a una sala en la que hay una enorme cabeza y tubos a su alrededor. El gran misterio de esta película es saber de dónde saca una escalera el robot en esta escena. Al entrar a la sala todo comienza a hacer reacción ya que había  permanecido estanca durante dos mil años. Consiguen salvar la cabeza de un extraño ser y David se hace con uno de esos extraños tubos. Vuelven porque les avisan que va a haber una tormenta del copón.


Al listo de los mapas que se ha perdido, y al que iba con él, les dicen que tienen que esperar allí hasta que pase la tormenta. Llegan a la sala de la cabeza enorme y se encuentran con una desagradable sorpresa.


Mientras tanto el cabroncete del robot ha abierto el tuvo y vierte una gota de su contenido en bebida que sirve a Charlie. A partir de ese momento todo se sucede muy rápido, hay mucha acción, sustos, incongruencias y cosas tontas pero más o menos bien juntadas y consiguen tenerte entretenido las dos horitas que dura. El final es muy emocionante.


Averiguaremos hasta quien era el famoso piloto que sale en Alien y le veremos en acción. Y veremos al famoso y querido por algunos Xenomorfo.


La película, repito, es entretenida. No importa que no hayas visto Alien, aunque sería recomendable porque nunca está de más ver una buena película.

Algo me ha parecido un poco incongruente, si los Alien se crean en esta película que teóricamente se desarrolla en el 2090 y algo ¿cómo es que llevaban peleando con los depredadores desde hacia siglos? No han tenido en cuenta la saga Alien contra Depredador. Aunque yo ya he pensado cómo solucionarlo y lo cuento en el honrosas excepciones dedicado a esta película.

El director quiso que los efectos especiales hechos por ordenador fuesen los menos posibles siguiendo un consejo que le dio Douglas Trumbull, Ridley ha afirmado que los efectos a la antigua usanza han sido más rentables que los digitales. En definitiva, los efectos especiales, lógicamente, son la releche. No así el 3D, el mejor 3D que vimos ayer en el cine fue el del anuncio de Gas natural, el de la peli es inexistente. No vuelvo a ver una película en 3D, a no ser que me paguen la entrada.

Los actores lo hacen muy bien. Se puede observar una cierta similitud entre las formas de ser de los personajes en Alien y en esta, o igual son cosas mías.

El doblaje es muy muy bueno.

La banda sonora de Marc Streitenfeld es bastante buena. Se permite incluso el lujo de homenajear a la partitura que compuso Jerry Goldsmith para Alien pero en un momento en el que, para mí, no tiene sentido meterlo. Aquí os lo pongo.



NOTA 7,7798211827 DE 10

Buena elección para ir al cine antes de que llegue septiembre y los precios nos lo prohíban. 

Aunque será un buen momento para que las salas españolas hagan algo para atraer a los clientes. Porque la subida del IVA no es la única culpable, las salas deberían leer esto y esto.

Eso sí, ni se os ocurra pagar más por el 3D, no merece la pena 

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